Esta historia trataba de un
hombre que siempre vivía en una cueva muy oscura, sin luz en el alto
de una de las montañas al lado del Himalaya. Este señor le tenía
mucho odio a los niños y niñas que hacían excursiones a “su”
montaña.
El día 14 de agosto Juan y
su padre Manuel se fueron a hacer una excursión, pero hacia
demasiada calor en la montaña así que fueron a una montaña más
baja y dónde corría más aire fresco. Mientras subian la montaña
Juan se cayó por una roca y se rasguñó toda la espalda.
Padre e hijo se fueron a
refugiarse a una cueva , pero allí se encontraron con un señor feo
y enfadado porque habian entrado en “su” cueva. El señor les
retuvo con unas cuerdas atadas a las manos y a los pies. El señor
estaba contento por su azaña ya que se había vengado.
Juan que ya estaba
suficientemente mal le dijo a su secuestrador que no era justo
secuestrar a los senderistas.